17.6.05

El lince Rodríguez

El Gobierno socialista llegó ufano y soberbio, pensando en arreglar los supuestos errores del PP y de paso también la extraviada marcha de una Unión Europea que se rige siempre por los criterios de los tramposos.

Hete aquí sin embargo que la puñetera Unión se empeña en ir a la suya, sin hacer el menor caso a los planes que tan bien trazados llevaba el presidente español en su cartera.

Enamorado de la moda juvenil de los 60 y del pensamiento progre de aquellos años, ZP se sometió a un francés de derechas, acusado de corrupción y en declive electoral y a un alemán que lleva dos años perdiendo elecciones y está ya listo para que sus gobernados le dan la mayor patada germana de la temporada.

Rodríguez metió la pata con su precipitación en el referéndum y ahora asiste a la debilidad manifiesta del eje al que se agarró para compensar sus meteduras de pata internacionales. Pero lo peor está por venir.

Dentro de nada la derecha va a volver al gobierno en Alemania y los guiños entre su líder, Angela Merkel, y ese tal Blair al que insulta Bono ya han empezado. Los próximos años van a estar dominados por una Europa liberal y atlantista situada en las antípodas ideológicas de Rodríguez.

El aislamiento de nuestro país no ha hecho más que empezar. Y su traducción en dinero contante y sonante se va a dejar sentir en los próximos años de manera cada vez más importante.

Sin más proyecto nacional que convertir a Cataluña en nación, sin apoyos internacionales, con el país cada vez más dividido y la gente protestando en las calles, esta legislatura está ya acabada.

Aunque ZP crea que se trata solo de un ligero mareo producido por el derrumbe de su eje franco-alemán.